Hoy en día los paisajes son nucleares, las marinas rezuman chapapote, los bodegones sólo reproducen basura y naturalezas muertas, jarrones con flores marchitas y cardos borriqueros, las monnalisas lloran abusos de machos descerebrados pero con dos cojones, no hay retratos tan sólo caricaturas de gente con pasta pero sin lustre, los discóbolos tiran, sí, pero con cocteles molotov ... ya no hay tregua, ni siquiera en el arte.

martes, 30 de julio de 2013

Escenas típicas andaluzas de ayer y de hoy:

Hace ya tiempo, con algunas amigas de las autónomas de Madrid nos acercamos a visitar Marinaleda. En aquellos días todo el pueblo estaba en huelga protestando y ocupando una finca enorme, llena de olivos, de un marqués. Llegamos a la casa del pueblo justo cuando celebraban una asamblea haciendo balance de la última acción, en la que la guardía civil había cargado brutalmente, provocando un buen número de heridos y un infarto. Nos acogieron muy amablemente.
1ª Escena: En ese momento 3 tipos entraron en el local en una actitud chulesca...Eran los hijos del marqués que venían a provocar a los jornaleros en su propia casa . Se acodaron en la barra con arrogancia, un jornalero no aguanto más y se abalanzo hacia ellos, sus compañeros le agarraron. Hubo más que palabras; pero afortunadamente se marcharon sin más.
Al día siguiente iba a tener de nuevo la ocupación de la finca. La tensión se mascaba en el ambiente. Dormimos en las casas en construcción que toda la comunidad construía en sus domingos rojos.
Por la mañana nos unimos a las columnas que se dirigían a la finca, todo el pueblo estaba allí, excepto ancianos y niños. Cuando llegamos vimos que la finca estaba ya ocupada por la guardía civil, con antidisturbios, coches, caballos, etc...y protegiendo a los esquiroles.

2ªEscena:
De repente apareció un Mercedes blanco con chauffeur de uniforme escoltado por señoritos a caballo y la guardía civil, y cruzó con parsimonia entre todos, como si nada, mientras la rabía bullía alrededor. Era el marqués.

Finalmente hubo un intento de desalojar a los esquiroles que no frúctifico ante el dispositivo de la guardía civil; hubo forcejeos pero afortunadamente ese día la represión no fué a mayores.

Recuerdo emocionado el adios, mientras pasabamos saludando desde el coche, nos despedían con el puño en alto.

Corría el año 1987, o era el 88?...pero podía haber sido finales del XIX, o principios del XXI: Hay cosas que no cambian.

¡Solidaridad con el SAT!

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