Hoy en día los paisajes son nucleares, las marinas rezuman chapapote, los bodegones sólo reproducen basura y naturalezas muertas, jarrones con flores marchitas y cardos borriqueros, las monnalisas lloran abusos de machos descerebrados pero con dos cojones, no hay retratos tan sólo caricaturas de gente con pasta pero sin lustre, los discóbolos tiran, sí, pero con cocteles molotov ... ya no hay tregua, ni siquiera en el arte.

miércoles, 13 de febrero de 2008


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ya tiene nuevo secretario general. Conocida como “el club de los países ricos” y creada en el contexto de la Guerra Fría con el objetivo de expandir la economía privada, no extraña que el elegido haya sido José Ángel Gurría, un neoliberal mexicano que fue secretario de Relaciones Exteriores de 1994 a 1998, y de Hacienda de 1998 a 2000. Ocupó ambos cargos durante la presidencia de Ernesto Zedillo, último presidente del Partido de la Revolución Institucional (PRI), partido de Estado durante más de 70 años que pasó de un supuesto “nacionalismo revolucionario” al neoliberalismo económico, un proceso sin demasiados problemas dado que su dominio siempre se caracterizó por la corrupción, el clientelismo y el autoritarismo.
Tampoco es un problema para la OCDE, más bien todo lo contrario, que Gurría sea asesor de numerosas instituciones financieras y empresas privadas. Entre ellas destacan varios exponentes del capitalismo español, como el Banco Santander Central Hispano o el Grupo Recoletos. Episodio oscuro Sin embargo, sí podría ser problemático para los países miembros de la OCDE que se probaran y conocieran hechos ‘políticamente incorrectos’ en los que los altos funcionarios de la organización estuvieran implicados. Por ejemplo, ¿qué pasaría si se confirmara que Gurría participó en el ocultamiento de un asesinato?
En 1995, Alejandro García-Moreno, propuesto por el Gobierno mexicano como embajador ante la Organización de Estados Americanos, sustituyó a Humberto Hernández Haddad como cónsul en San Antonio (Texas, EE UU). Ese mismo año Haddad informó a Gurría, entonces titular de Exteriores, de que el nuevo cónsul estaba obstaculizando las investigaciones sobre el diputado priísta Manuel Muñoz Rocha, implicado en el asesinato del secretario nacional del PRI José Francisco Ruiz Massieu, acaecido el año anterior y presuntamente relacionado con las pugnas internas del partido. Según informes policiales estadounidenses, Muñoz Rocha se encontraba en San Antonio en ese momento. Haddad interpuso una demanda penal contra García-Moreno, que sigue abierta, pero Gurría tampoco se libra de sus acusaciones. Haddad declaró a la revista mexicana Proceso, pocos días antes del nombramiento del nuevo secretario general de la OCDE, que el 30 de mayo de 1995 recibió una llamada telefónica de Gurría, en la que éste le amenazó de muerte. “Su llamada fue para intimidarme, pues acabó con la siguiente amenaza: lo mismo te puedes morir en México que en Estados Unidos”, recordó el diplomático mexicano.
No parece que el caso de Massieu vaya a resolverse en breve, dado el poco interés del “Gobierno del cambio” de Vicente Fox en revisar el violento pasado priísta y la falta de énfasis de los candidatos presidenciales mexicanos en hacer lo propio si triunfan. Aunque nunca se sabe, quizá la OCDE se vea envuelta en el escándalo durante el mandato quinquenal que asumirá Gurría en junio de 2006.

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